lunes, 8 de febrero de 2010

La Masonería Cristiana frente al secularismo despiadado de la Masonería Atea



6 comentarios:

  1. Q.·.H.·. Eduardo,

    Resueno profundamente con tu agudo escrito que como pocos deja claramente asentada la sensibilidad sacra de muchos que asistimos a la deconstrucción del meta-relato de Occidente. Para los que estudiamos los procesos humanos desde la óptica del psiquismo y las ciencias cognitivas, ya no cabe ninguna duda, luego de portentosos estudios al respecto, de que detrás de todo cambio colectivo o individual subyace, más allá de las racionalizaciones y justificaciones a posteriori, un claro componente emocional y por ello pre-racional que fundamenta y estructura el discurso social y personal. La praxis postmoderna y su pragmatismo desacralizante está fragmentando la cultura y promoviendo formas de relación social basadas en el utilitarismo con la consiguiente pérdida de todos los valores y virtudes que nos distinguen como seres humanos. Y lo peor es que ha encontrado buenas razones para justificarlo mientras niega la misma irracionalidad de sus premisas no asumidas.

    La demolición del cristianismo es, a todas luces, el asesinato de nuestras raíces. ¿Y qué le ocurre a todo árbol cuando mueren sus raíces? El famoso psicólogo suizo Carl G. Jung escribía que “Cristo es el alma del hombre occidental” porque había llegado a la conclusión, tras una exhaustiva investigación, de que los símbolos y arquetipos judeocristianos anidan profundamente en la psique colectiva de europeos y americanos. Y él sabía una cosa: “Lo que resistes, persiste”. Hoy, cuando la conciencia cultural se aleja del ideario cristiano, la revuelta arquetipal es inminente. Lo veo a diario en mi trabajo clínico en donde los hombres y mujeres se hallan desesperados y sedientos de un sentido trascendente que no logran hallar en las ofertas fáciles de la cultura secular. No es solo que el bienestar de la Iglesia peligre, es la estabilidad psíquica y espiritual del ser humano contemporáneo. Como masones cristianos estamos llamados a proclamar la Verdad del Evangelio a los cuatro vientos, no solo con palabras, sino sobre todo con acciones de amor.

    Bendiciones para ti.

    ResponderEliminar
  2. Interesante reflexión, Eduardo.
    Es verdad que la modernidad nos ha traido cosas buenas y también malas noticias al ser reduccionistas en su antropología.
    Como bien dices tampoco la Iglesia supo ser trasnmisora de la espiritualidad en al nueva época.
    Soy menos crítico, sin embargo, con las corrientes masónicas no cristianas. Creo que a veces en esta visión tan negativa de algunos masones cristianos influye su experiencia de incomprensión en las logias no cristianas, experiencia injusta y reprochable, pero que parece ha dejado una herida que hace tener una visión muy negativa de la masonería no cristiana.
    Creo que la masonería cristiana es lógicamente la masonería más fiel a los orígenes masónicos, pero no identificaría masonería no cristiana y anticlerical, aunque a veces desgraciadamente esto se ha dado, y puede que muyn a menudo, ahí tu sabes más que yo seguramente.
    Quiero creer que también en la masonería no cristiana ha habido actitudes espirituales sinceras y simplemente se han combatido los excesos intolerantes de cierto cristianismo fundamentalista.
    Posiblemente ambas ramas puedan juntas dialogar y trabajar por una nueva cultura en la que la espiritualidad sea importante y no sea objeto de polémicas sino lugar de reconciliación.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Querido José Antonio, gracias por tu comentario. En efecto, la masonería "no cristiana" no está excenta de espiritualidad. Tengo por hermanos a muchos que no son cristianos y que practican y viven una profunda espiritualidad. Incluso los tengo -y muy entrañables- agnósticos que no por tales carecen de una profunda riqueza espiritual. Mi crítica está dirigida a aquellas agrupaciones que, utilizando un "formato masónico", una cáscara diría, disfrazan su secularismo, su odio a lo religioso, tomando como nombre el de masones.
    El fenómeno que se está produciendo en América Latina, en particular en algunas Grandes Logias, es el de una creciente intolerancia a aquellos miembros que profesan la religión cristiana. De allí surge la necesidad de retornar a los orígenes y explicar con claridad que masonería y ateísmo no son conciliables. Seguiremos conversando este asunto. Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. QueridoEduardo:

    Muchas gracis por compartir tu visión, que me parece lúcida y seguramente sabes de lo que hablas.

    Efectivamente, en ocasiones, en algunos medios masónicos se destila un odio al cristianismo tan intolerante como cualquier fundamentalismo religioso.

    Quiero creer que no es algo mayoritario pero sí es bueno denunciarlo, para evitar que en una institución tan respetable como la masonería se introduzcan actitudes tan poco respetuosas y tan alejadas de su verdadero espíritu, según mi manera de entender.

    un abrazo y gracias por ese espíritu cristiano y dialogante, humanista, que manifiestas.

    Mucho ánimo en tu labor, en comunión de oración.

    José Antonio.

    ResponderEliminar
  5. Quisiera poder hablar contigo, mi correo es franciscojavieruribe@hotmail.com
    franciscojavieruribe@gmail.com

    ResponderEliminar
  6. EL CRISTIANISMO PURO es un movimiento humanista con un anhelo eterno por alcanzar la trascendencia humana y la sociedad perfecta. Que ha soportado los cambios de paradigmas que se han dado en el devenir, los seísmos, la reforma luterana, la contrarreforma, etc. Porque puede enfocarse de diversas maneras y enmarcarse en diferentes contextos, culturas, modelos y religiones; de todas maneras permanece inmutable. Debido a que la doctrina de la trascendencia humana que Cristo ilustró y predicó, tiene un valor genérico y universal; por ello, pudo injertarse al judaísmo y mantenerse en el oscurantismo privado de la luz de la razón durante dos milenios, sin asfixiarse, cegarse o extinguirse. Y también puede enmarcase en el helenismo, el hinduismo, el budismo, el sufismo. Y crecer y desarrollarse en el ateismo, el desarrollo humano, el empirismo, el escepticismo, el misticismo, el positivismo, la nueva Era, la modernidad, la post modernidad, racionalismo, y el sincretismo. El reto es sacar el cristianismo del oscurantismo, a fin de que la trascendencia humana refleja en Cristo ilumine al mundo. http://www.scribd.com/doc/42618497/Imperativos-Que-Justifican-y-Exigen-Urgentemente-Un-Nuevo-Enfoque-Del-Cristianismo-a-Efecto-De-Afrontar-Con-Exito-La-Crisis-De-La-Modernidad

    ResponderEliminar