domingo, 5 de junio de 2016

Masonería Rectificada en Mendoza y la inminente gira sudamericana del Gran Maestro del GPDH

El pasado 30 de mayo, en la Casa de la Orden, en Barcelona, fue aprobada la creación de un Triángulo Masónico Rectificado en la Provincia de Mendoza (Argentina), llamado a convertirse en la primera Logia Rectificada de la región de Cuyo. Este nuevo establecimiento del Régimen Escocés Rectificado tiene por nombre Aires del Cuyum y estará conformado por un prestigioso grupo de masones de las provincias de Cuyo. Su asiento estará en la ciudad de Mendoza.

La instalación de sus autoridades tendrá lugar el próximo 27 de junio en Buenos Aires, en la Tenida Extraordinaria que se llevará a cabo con motivo de la gira que realizará el Gran Maestro de la Orden, el M.R.H. Josep Martí Blanco, para visitar las Logias del Gran Priorato de Hispania en América del Sur.



El acto tendrá un marco inusual, pues para esa fecha se concentrarán en Buenos Aires delegaciones procedentes de las Repúblicas de Bolivia y Chile para celebrar un Capítulo de Armamento que pondrá en marcha la primera Prefectura de la Orden de Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa en el continente sudamericano.

Dicha Prefectura de Nuestra Señora del Rosario tendrá autoridad sobre las Encomiendas de Santa María del Buen Aire (Buenos Aires-Argentina), Virgen de Urqupiña (Cochabamba-Bolivia) y Santa Teresa de los Andes (Santiago-Chile).

Con posterioridad a los actos que se llevarán a cabo en Buenos Aires, el Gran Maestro seguirá su gira a Chile y a Bolivia. De esta gira a los países hermanos, y de sus implicancias, comentaremos oportunamente. 

Este conjunto de noticias y acontecimientos tienen lugar a diez años del inicio de las conversaciones emprendidas por masones latinoamericanos con las autoridades del Gran Priorato de Hispania, que dieran como resultado que, pasado este tiempo, la masonería cristiana se haya establecido de manera firme e ininterrumpida en los países de Hispanoamérica.

En un mundo convulsionado y en perpetua mutación, las instituciones adquieren el carácter de la estabilidad y de la permanencia de los valores. La masonería es una de esas instituciones de referencia que acompañan el proceso histórico desde hace siglos. Imposible comprender los acontecimientos del mundo soslayando la influencia, el comportamiento y los valores de la francmasonería.

En el universo masónico –como en el de cualquier otra institución secular-  existen diversas corrientes que responden a procesos sociopolíticos distintos, a contextos históricos diferentes y a espacios culturales particulares. Sin embargo, hay en la francmasonería un elemento común –la iniciación- que hace que más allá de las diferencias y enfoques, todos formemos parte de la Familia Masónica Universal.

El Régimen Escocés Rectificado es una de las masonerías más antiguas de Europa. Sus constituciones se remontan al Convento celebrado en Wilhelmsbad en 1782. Sus rituales han permanecido puros pese a los vaivenes de los Estados y las revoluciones, al menos en aquellas potencias masónicas que se mantienen fieles a la regularidad, alineadas con el Gran Priorato de las Galias.

Esta legitimidad y este apego a la tradición hacen del RER una Orden Masónica de Caballeros Cristianos cuyo objeto principal es la defensa de los valores del espacio cultural cristiano (démosle el nombre que queramos: occidente, democracias, civilización judeocristiana, etc.) y de los valores que dicha cultura encarna. Pero fundamentalmente un ámbito donde la práctica de la vía iniciática sigue siendo el centro del trabajo masónico.

Diez años después de que iniciáramos aquellos tibios, pero esperanzados acercamientos con nuestros HH. del otro lado de la océano, hemos podido completar todas las estructuras que convertirán a América del Sur en una Regencia Escocesa Provincial del Gran Priorato de Hispania. Tenemos por delante un año preparatorio para los eventos que finalmente culminarán completando la tarea emprendida.

Haber llegado a este punto es fruto de grandes esfuerzos y de la suma de muchas voluntades. A lo largo de este decenio la Orden Rectificada en América del Sur sumó a cuadros valiosos; a hombres comprometidos con la francmasonería que han dado todo  de sí para avanzar hacia un destino común. En nuestro país, en tierras de Bolivia, en Chile allende los Andes, con igual empeño masones destacados, líderes entre los suyos, han sumado su experiencia y su tesón –no sin sacrificio y mucha generosidad- para que la masonería cristiana fuera viable en nuestros países. Esta primera línea, conformada por los Comendadores y los VV.MM. de las Logias Simbólicas, son la garantía de continuidad, sostenida por una ya numerosa base de Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa.

Mientras tanto, que el RER desembarque en Mendoza con “Aires del Cuyum” es una gran noticia para la masonería en la Argentina. Se abre un nuevo centro de irradiación masónica que tendrá el doble apoyo de los HH. de las logias Santiago de Chile (Lux et Veritas) y de Buenos Aires (Cruz del Sur) en uno de los polos masónicos más importantes del país. Deseamos a los HH. de Mendoza el más feliz de los éxitos, convencidos de que la autoridad no podría haber recaído en mejores manos. 


La misión, desde luego, no está cumplida. Pero sí podemos decir que la etapa fundacional llega a su fin en las próximas semanas. En el futuro podrán cambiar los nombres y los grados de autonomía respecto de las Potencias Europeas, de las cuales aún tenemos mucho que aprender. Pero sea cual fuere el futuro, comienza a escribirse ahora. 


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