miércoles, 12 de julio de 2017

Los grados caballerescos en el RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO

Notas acerca de los temas caballerescos en los Altos Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Aproximación a sus orígenes históricos, especialmente a los grados de Caballero Rosacruz (18) Caballero Kadosh (30º)

En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (R.E.A.A.), que es el más difundido en el ámbito hispanoamericano, encontramos grados que llevan por títulos nombres que hablan por sí mismos: Caballero Rosacruz (18º), Caballero de la Serpiente de Bronce (25º), Caballero del Sol (28º), Gran Escocés de San Andrés (29º) entre otros, siendo el más emblemático de todos el de Caballero Kadosh (30º), también llamado Caballero del Águila Blanca y Negra, este último con una clara reminiscencia templaria 



Es relativamente sencillo encontrar literatura sobre el R.E.A.A. en la que son frecuentes los temas vinculados a la caballería y especialmente a las órdenes monástico-militares surgidas en el tiempo de las cruzadas. El grado de Caballero Kadosh parece ser la cúspide de la influencia escocesa en el R.E.A.A.  En este grado hay un fuerte contenido templario que, de algún modo, viene insinuándose desde los grados anteriores, baste mencionar que el grado inmediato anterior refiere a San Andrés, el Santo Patrono de Escocia. Pero la estructura propia del Rito no se asimila a la de una Orden de Caballería. Su aparición data de la segunda mitad del siglo XVIII y se da en el marco de los Capítulos de Perfección reservados a los Maestros Elegidos. 

Dice Kervella“Se trata de añadir al sistema de logias azules (los tres primeros grados) Capítulos de Perfección con individuos cuidadosamente escogidos… Una vez admitidos portaban una banda negra bordada con una cruz roja y una capa blanca que también llevaba la cruz y recibían espada y puñal. Detalle curiosos porque la terminología es de los Kadosh, término usado a repetición en los protocolos de recepción… La literatura masónica sitúa la aparición de este grado [Kadosh] en Francia hacia 1761 y como proveniente de Metz, por un militar francés con asiento allí…”(1) 

Esta referencia  aparece reiteradamente en las investigaciones sobre los comienzos del escocismo. En un trabajo publicado en los Cahiers de la Grande Loge de France  se puede leer: " Es en retorno de los desarrollos alemanes del Escocismo que debe atribuirse la elaboración en Francia de dos grados que tendrían gran notoriedad: el Soberano Príncipe Rosacruz (1762) y el de Gran Elegido Caballero Kadosh. Pero si el primero era "el catolicismo hecho grado", el segundo -introducido en Metz en marzo de 1761 por el Caballero du Barail, joven oficial francés prisionero- olía a hoguera". (2) 

La frase “olía a hoguera” puede entenderse en su connotación templaria. Por otra parte, nadie mejor que la Orden de la Estricta Observancia, había desarrollado los grados escoceses en Alemania.  Como sabemos, el argumento del Grado de Caballero Kadosh es vindicativo, tanto de Felipe el Hermoso como del papa Clemente V y forma parte de los denominados “Grados de Venganza” del R.E.A.A. (3)  

En cuanto al grado de Soberano Príncipe Rosacruz, mencionado en la misma cita, ya hemos visto que se lo atribuye al propio Jean Baptiste Willermoz, quien por ese entonces (1762) se desempeñaba como Presidente de la Gran Logia de Maestros Regulares de Lyón. No sorprende que en un principio fuera el catolicismo hecho grado”, dada la catolicidad del propio Willermoz.   

Hasta hace poco los historiadores del escocismo carecían de documentación convincente, pero a partir del Estatuto de Quimper y del registro de Actas de la Logia Saint Benoit podemos conocer mucho más acerca de sus orígenes. Las Actas contienen al menos treinta páginas sobre la Orden Sublime de los Caballeros Elegidos. (4) 

Esta Orden se establece fijando Estatutos y Rituales precisos a fines de 1750, dando así una estructura de conjunto a los numerosos capítulos que existían en territorio francés. Gracias a un trabajo exhaustivo sobre los archivos provinciales puede afirmarse que los Caballeros Elegidos y todo lo que por entonces evoca la perfección o elección, tienen origen escocés y estuardista(5)  

La primera Logia Madre Escocesa fue fundada en 1745 por Étienne Morin. Se cree que el primer rito denominado escocés fue el Rito Escocés Filosófico de la Logia Madre de Marsella, creado hacia 1750 y que ya estaba compuesto de 18 grados. Luego de éste, apareció el Rito de Perfección, compuesto por el Consejo de Emperadores de Oriente y Occidente (estamos hablando de París, hacia 1758). En 1761 Morin parte a las Antillas llevando una Carta Patente. Por entonces, el Rito de Perfección ya tenía 25 grados. La fecha coincide con la aparición del Grado de Caballero Kadosh 

Luego de diversas adaptaciones en América del Norte, el 4 de diciembre de 1802, fue dada a conocer al mundo, la creación de un Supremo Consejo de los Soberanos Grandes Inspectores Generales, grado 33º y último del R.·.E.·.A.·.A.·. en Charleston (EE.UU). 

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado arribó a Europa, y más en concreto a Francia, de la mano del conde de Grasse-Tilly, tras obtener una nueva Carta Patente de Charleston. Grasse-Tilly retocó algunos rituales y enseñanzas y su obra constituye hoy más o menos el Rito Escocés Antiguo y Aceptado tal como se lo conoce. Podríamos completar esta breve síntesis diciendo que el Congreso Mundial de Lausana, de 1875, fijó de forma definitiva el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, impidiendo la creación de nuevos grados o la modificación de los existentes sin consenso universal de los Supremos Consejos. Sus Grados conservan abundante lenguaje referente a los Elegidos y a la Caballería.


1 Kervella, André; Les Rois Stuart et la Franc-Maçonnerie Éditions Ivoire-Clair 2013 p. 53.
La Franc-Maçonnerie Ecossaise et la Grande Loge de France. en Points de Vue Initiatiques, Cahiers de la Grande Loge de France nº 38-39, Paris, 1980. Pag. 34
3 Callaey, Eduardo; Caballeros, Masones e Illuminati; Ediciones del Arte Real, Oviedo. Ver Apéndice II
4 Kervella, André; Ob. cit.  p. 44.
Ob. cit. p. 44, 53, 64 y 107.



2 comentarios:

  1. Lamentablemente el R.E.A.A. con el tiempo - y habida cuenta de lo que ha tocado experimentar - olvidó y oscureció los misterios cifrados en los rituales y doctrina de los grados caballerescos, degradándolos al mero nivel de sus aplicaciones cívicas, relegando toda mención a principios espirituales y mistéricos. El resultado de ello está a la vista de cualquier sincero buscador de la Luz.

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